viernes, 21 de agosto de 2015

¿Y tú, te conoces?

El primer paso para trabajar nuestra inteligencia emocional es el Autoconocimiento, el conocimiento de nuestros valores, deseos, motivaciones, debilidades, fortalezas, experiencias, sentimientos y todo aquello que conforma nuestro ser. El conocimiento de uno mismo no es algo estático, sino que debemos reajustarlo según vamos creciendo y evolucionando.

Solemos pensar que nadie nos conoce mejor que nosotros mismos, pero ¿nos conocemos realmente? Existe una herramienta muy útil que permite ponernos a prueba. Se trata de la ventana de Johari creada por los psicólogos Joseph Luft y Harry Ingham. Esta herramienta proporciona información que nos permite reflexionar sobre nuestras relaciones interpersonales y nuestra capacidad de comunicación a través de lo que mostramos de nosotros mismos y lo que los demás transmiten sobre nosotros.

En la ventana de Johari encontramos cuatro áreas:

Área pública: Es la parte de nosotros mismos que mostramos a los demás. Cuanto mayor sea esta área más tranquila será nuestra vida, pues ello significa que nos aceptamos y nos mostramos tal cual somos sin miedo de que los demás nos conozcan.

Área ciega: Se refiere a aquello que mostramos a los demás pero nosotros no percibimos. ¿No os ha pasado alguna vez que algún familiar o amigo os ha dicho algo sobre vuestra forma de ser que os ha asombrado y que pensasteis que no encajaba con vosotros? ¡Es que eres muy rencoroso! o... ¡Si no fueras tan tímido!.                                                                                           
Las opiniones que los demás forman sobre nosotros se basan en la observación de nuestros comportamientos, nuestra forma de reaccionar, de expresarnos etc. Por tanto, saber escuchar estas opiniones nos permitirá mejorar nuestro autoconocimiento.

Área oculta: Son sentimientos, pensamientos, comportamientos o hábitos que no quiero mostrar a los demás. A veces,por vergüenza o por miedo a ser juzgado dejamos de ser quienes realmente somos.

“Tengo miedo de decirte quién soy, porque si te lo digo, puede que no te guste cómo soy y resulta que esto es todo lo que tengo” Jonh Powel.

Área desconocida: se conforma por aquello que ni los demás ni yo mismo conocemos. Influencias pasadas de las que no somos conscientes, habilidades o recursos aún sin potenciar, lo que comúnmente conocemos como el subconsciente.

¿Qué sería lo ideal?
Que el área pública sea, como hemos dicho antes, la más amplia. Eso supondría compartir información con los demás, conocernos a nosotros mismos y mostrarnos tal cual somos. Lo que supondría una reducción del área oculta. Y, por último, escuchar más a los demás, sus comentarios, sus pensamientos acerca de nosotros para poder así analizarlos y cambiar en el caso de que sea necesario.

¿Y tú, te conoces?
Los creadores de la ventana de Johari proponen que cada uno configure su propia ventana. Puedes hacerlo así:

  1.  Hazte con una lista de adjetivos positivos y negativos.
  2. Pídele a 5 familiares/amigos que escojan 5 adjetivos que mejor te definan.
  3.  Elige 5 adjetivos que tú creas que mejor te definen.

Rasgos públicos = aquellos que tú has elegido y que coinciden con los que han elegido otras personas.
Rasgos ocultos= aquellos que tú has seleccionado pero nadie ha visto en ti.
Rasgos ciegos = los que tus familiares y amigos han visto en ti pero tú no has reconocido.
El resto de rasgos que sobren sitúalos en el área desconocido.

¡Anímate a probar y dinos que parte de tu ventana está más completa!


  



miércoles, 19 de agosto de 2015

Voy al psicólogo porque NO estoy loco


Actualmente, en nuestra sociedad, predomina la extendida idea de que al psicólogo solo acuden personas desesperadas, al borde del abismo y que están "locas". Frases como "¿ir al psicólogo, yo? si eso es para locos", siguen estando a la orden del día cuando se habla de pedir ayuda profesional. Asimismo,  palabras como "loquero" se utilizan para referirse en ciertas ocasiones a los psicólogos. 
Aunque parece que poco a poco se va desmitificando esta idea, aún queda un largo camino para normalizar el acudir a terapia psicológica. En general, continúa sin darse la importancia que se merece a nuestra  salud mental, considerando que son problemas que ya se pasarán con el tiempo y que no hace falta ayuda psicológica. Anteponemos la salud física a la mental, cuando ambas son necesarias y están estrechamente ligadas entre sí. 
Se cree que debemos acudir al psicólogo cuando nuestros problemas son enormes, y no tiene porqué ser así: podemos ir porque estamos atravesando una situación que nos produce malestar y en la que no sabemos qué herramientas utilizar, para mejorar las relaciones con los demás o para sentirnos mejor con nosotros mismos y sacar lo mejor que llevamos dentro. En definitiva, vamos al psicólogo para mejorar nuestra calidad de vida. 
Otro motivo por el que a veces dudamos en si pedir o no ayuda profesional, es por el qué dirán, debido precisamente a todos los prejuicios que sigue habiendo por acudir al psicólogo.Aunque, a fin de cuentas, párate a pensar qué te importa más: el qué dirán, o disfrutar de tu vida emocional.

Aquí os dejamos el enlace de un artículo muy interesante. Os recomendamos echarle un vistazo :) 

martes, 18 de agosto de 2015

Relajación Mamá-Bebé


Párate unos segundos a pensar qué momentos del día encuentras para relajarte y cómo lo haces…

Son muchos los que dirían que relajarse es no hacer nada, sin embargo, algunas personas encuentran dificultades a la hora de hacerlo. Pero realmente, ¿qué es la relajación?

La relajación es un estado de conciencia que se busca de manera voluntaria, y por tanto, hay que dedicarle, como a todo, el tiempo que se merece, que te mereces… Este estado de tranquilidad, paz y armonía al que llegamos tendrá una dimensión tanto mental como física.

A través de ella conseguimos protegernos a nosotros mismos de un desgaste innecesario, aliviarnos en momentos de estrés y ayudarnos a hacer frente a las dificultades que van surgiendo en el día a día.

Tener al bebé entre los brazos es un momento de felicidad para la mayoría de las mujeres que deciden ser mamás, pero los cambios bioquímicos, psicológicos y sociales traen a veces alteraciones en el estado de ánimo, siendo frecuente que aparezcan síntomas de ansiedad y estrés que en ocasiones se acentúan por distintos motivos: las visitas, el poco tiempo que queda para una misma, las molestias físicas, el llanto del bebé,  la sensación de aislamiento, la falta de sueño etc…

Por eso en el postparto es ideal practicar la relajación por todos los beneficios que aporta, no sólo a la mamá sino también al bebé. El primer año del bebe es fundamental para el desarrollo del apego, ese fuerte vínculo de unión que nace entre la madre y él bebe a través del cariño y el cuidado diario. No hay mejor forma de favorecer el apego que pasar tiempo juntos, piel con piel, mirarse a los ojos y moverse juntos. El contacto resulta ser muy relajante para ambos.

Pero además de ayudar al desarrollo del apego, nuestra relajación favorecerá en el bebé el desarrollo corporal y mental, mejorará su coordinación y le estimulará a mejorar poco a poco el conocimiento de su propio cuerpo.

El iniciar esta actividad con tu bebé desde que nace hace que se comience a crear el lazo de unión entre los dos, favorecerá además prácticas saludables para la familia y un clima de positividad  y energía. Aprenderéis juntos a llegar a un estado de relajación y armonía.

Igual que nos echamos cremas para cuidar la piel, ¿Por qué no cuidar nuestra mente? Cuidar nuestra mente es, al fin y al cabo, cuidar nuestro cuerpo. Tómatelo como ese pequeño momento del día que vas a dedicarte a ti y a tu bebé, como el regalo que uno se hace por el esfuerzo de cada día.

Beneficios de la relajación mamá/papá-bebé
-Estrechamiento del vínculo con tu bebé
- Mejor adaptación a los cambios de esta nueva etapa
-Ayuda a conseguir un estado de reposo y un descanso más profundo
-Estimula nuestra mente a tener pensamientos positivos
-Aporta energía y vitalidad
-Ayuda a nuestro bebé a liberar la tensión que genera el adaptarse a un mundo desconocido

Fechas
El curso dará comienzo en el mes de Septiembre y se desarrollará de forma ininterrumpida hasta Junio, pudiendo incorporarte en el mes que consideres oportuno.
Horario de mañana: Martes y Viernes 12:00-13:00
Horario de tarde: Lunes y Jueves 17:00-18:00
Si estos horarios no te van bien, consulta la posibilidad de formar un nuevo grupo.

Lugar
Paseo de Begoña 24, 5ºD. Gijón

¿A quién va dirigido?
A mamás o papás con bebés de 0-6 meses o de 6-12 meses
Sólo necesitas traer ropa cómoda y un mantita para tu bebé.

Coste del curso
-          1h/semana= 30 euros/mes
-          2h/semana=50 euros/mes